El trazado del Autódromo Hermanos Rodríguez en la Ciudad de México destaca dentro del calendario internacional del automovilismo por su sección que atraviesa un estadio. El complejo deportivo rinde homenaje a Ricardo Rodríguez y Pedro Rodríguez, dos pilotos mexicanos que perdieron la vida en competencias automovilísticas durante las décadas de 1960 y 1970.
La trayectoria deportiva de Ricardo y Pedro Rodríguez
Ricardo Rodríguez inició su participación en la Fórmula 1 en 1961 al volante de un monoplaza de Ferrari durante el Gran Premio de Italia en Monza. Con 19 años de edad, el corredor capitalino logró la segunda posición en la sesión de clasificación y estableció marcas de precocidad dentro de la categoría.
El 1 de noviembre de 1962, durante los entrenamientos del primer Gran Premio de México no puntuable, el menor de los hermanos sufrió un impacto fatal en la curva Peraltada. Ricardo contaba con 20 años al momento del percance en la pista de la Magdalena Mixhuca.
Por su parte, Pedro Rodríguez continuó en el automovilismo internacional y acumuló dos victorias en Grandes Premios de Fórmula 1: el Gran Premio de Sudáfrica en 1967 y el Gran Premio de Bélgica en 1970. Además, el piloto triunfó en las 24 Horas de Le Mans en 1968 a bordo de un Ford GT40.
El 11 de julio de 1971, Pedro falleció a los 31 años durante una carrera de vehículos deportivos en el circuito de Norisring, en Alemania. Dos años más tarde, en 1973, las autoridades capitalinas modificaron el nombre del Autódromo Magdalena Mixhuca para honrar la memoria de ambos conductores.
La trayectoria de los hermanos Rodríguez impulsó la presencia de competidores latinoamericanos en las pistas de Europa y Norteamérica. Diversas categorías del deporte motor conservan trofeos conmemorativos con sus nombres.
El Foro Sol y la modificación de la curva Peraltada
En 1993, el gobierno local y promotores privados edificaron un estadio en el espacio interior de la curva Peraltada, inmueble que recibió el nombre de Foro Sol. El recinto albergó los partidos de los Diablos Rojos del México durante quince temporadas y diversos espectáculos musicales.
Cuando la Fórmula 1 regresó a territorio mexicano en 2015, los diseñadores del trazado modificaron el último sector del circuito. La nueva ruta evitó la mitad exterior de la curva de alta velocidad y canalizó a los monoplazas a través de las gradas del estadio.
Desde aquella remodelación, el comité organizador instala el podio de premiación sobre la superficie de este inmueble. Los tres primeros lugares de la carrera celebran sus resultados dentro del perímetro que albergaba la antigua curva Peraltada.
Esta configuración espacial permite la congregación de más de 30 mil personas en una sola sección del circuito. La Federación Internacional del Automóvil mantiene la homologación de grado uno sobre este autódromo para la disputa del Gran Premio de la Ciudad de México.
Los organizadores del Gran Premio confirmaron la permanencia del trazado dentro del calendario oficial de la Fórmula 1. El autódromo capitalino recibe cada mes de octubre a las escuderías internacionales en el complejo de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca.