Chico Che y La Crisis: las canciones, el overol y la instrumentación que marcaron su carrera

Francisco José Hernández Mandujano adoptó el nombre artístico de Chico Che a partir de las formas cotidianas con las que la población de Tabasco abrevia los nombres Francisco y José. Tras la muerte de su madre durante su infancia, su hermana Matilde asumió su crianza y años más tarde desempeñó la representación artística del músico.

La trayectoria musical del intérprete inició en géneros distintos a la música tropical. El instrumentista fundó la agrupación Los Temerarios de Chico Che, ensamble que interpretaba piezas instrumentales, baladas y ritmos de rock and roll.

Posteriormente, el artista ingresó a la alineación de Los Bárbaros. En este grupo comenzó su ejecución dentro del repertorio tropical, experiencia previa que precedió la creación de su propio conjunto instrumental: La Crisis.

La fusión de rock y cumbia en La Crisis

Con la fundación de La Crisis, Hernández Mandujano integró recursos de rock al merengue y a la cumbia. La instrumentación incorporó el uso protagónico del saxofón, teclados eléctricos y, tiempo después, sintetizadores electrónicos.

La vestimenta del cantante consistió en un overol de trabajo y anteojos, atuendo con el que realizó sus presentaciones en escenarios y programas de televisión mexicana. Esta imagen visual acompañó el lanzamiento continuo de producciones discográficas durante las décadas de 1970 y 1980.

El repertorio de la agrupación incluyó melodías construidas con diálogos cotidianos, tales como «¿Quién pompó?» y «¿Dónde te agarró el temblor?». Esta última composición surgió a raíz de los eventos sísmicos registrados en México en septiembre de 1985.

La adaptación literaria de La Muralla y fallecimiento del artista

Dentro de su catálogo fonográfico, la agrupación grabó el tema «La Muralla», pieza musical basada en la obra homónima del escritor cubano Nicolás Guillén. El texto original aborda la integración social y la convivencia entre comunidades.

El cantante mantuvo presentaciones en palenques, ferias y salones de baile en distintas entidades de la República Mexicana. Su producción sumó decenas de álbumes editados bajo sellos discográficos formales.

El 29 de marzo de 1989, Hernández Mandujano falleció a los 43 años a causa de un derrame cerebral en su residencia ubicada en la Ciudad de México. Sus restos fueron trasladados a Tabasco para el servicio funerario en el Panteón Central de Villahermosa.

Las autoridades del estado de Tabasco erigieron una estatua en el Parque Tabasco, en Villahermosa, en reconocimiento a su trayectoria dentro del catálogo de la música popular mexicana.