En diciembre de 1972, varios instrumentistas de la agrupación de Ray Barretto decidieron abandonar la orquesta para comenzar un proyecto independiente en Nueva York. Los percusionistas Orestes Vilató y Johnny «Dandy» Rodríguez encabezaron esta iniciativa musical.
Los músicos nombraron al conjunto Típica 73 debido a que iniciaron sus presentaciones oficiales a principios de 1973. La alineación original integró al pianista Sonny Bravo, al bajista Dave Pérez y al vocalista Adalberto Santiago.
Ray Barretto reaccionó ante la salida de sus ejecutantes con la publicación del disco Indestructible en 1973. Para esa producción, Barretto contrató al cantante puertorriqueño Tito Allen como voz principal de su orquesta.
La incorporación de Tito Allen y el desarrollo del conjunto
Tito Allen dejó la orquesta de Barretto poco tiempo después e ingresó a Típica 73. Con esta banda grabó el tema «El guaguancó de los violentos», incluido en el álbum Rumba Caliente editado en 1976.
Durante esa misma década, la agrupación experimentó cambios de personal. El violinista Alfredo de la Fé y el cantante dominicano José Alberto «El Canario» ingresaron al conjunto para ampliar el formato hacia la charanga y el son cubano.
La dirección musical recayó en Sonny Bravo, quien estructuró arreglos que integraron vientos y percusión caribeña. El grupo mantuvo presentaciones semanales continuas en centros nocturnos de la ciudad neoyorquina.
La sesión de grabación en los estudios EGREM de Cuba
En diciembre de 1978, los integrantes de Típica 73 viajaron a La Habana para registrar canciones de autores tradicionales en los estudios de la empresa estatal EGREM. El viaje ocurrió en el marco de las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y el gobierno cubano.
El presidente del sello discográfico Fania, Jerry Masucci, respaldó la logística del viaje. Como parte de los acuerdos para permitir la grabación, Masucci entregó una consola de audio de 16 canales a los estudios EGREM.
Durante las sesiones de trabajo, la orquesta grabó junto a instrumentistas residentes en la isla. Entre ellos figuraron el flautista Richard Egües, el trompetista Félix Chappottín y el tresero Niño Rivera. El músico colombiano Edy Martínez elaboró el arreglo orquestal para la pieza «Fiesta de tambores».
Las consecuencias comerciales del disco Intercambio Cultural
El sello Fania lanzó al mercado el álbum «En Cuba: Intercambio Cultural» a finales de 1979. El repertorio incluyó adaptaciones de ritmos tradicionales cubanos y arreglos contemporáneos de salsa neoyorquina.
El regreso de los músicos a Estados Unidos provocó el rechazo de empresarios y sectores del exilio en plazas como Nueva York, Miami y San Juan de Puerto Rico. Diversas estaciones de radio retiraron las grabaciones del grupo de sus frecuencias de transmisión.
Promotores y recintos de baile cancelaron contratos de presentaciones en directo frente a protestas y amenazas de incidentes en los salones. Aunque Típica 73 editó grabaciones posteriores en 1980 y 1981, las restricciones comerciales limitaron su actividad hasta su desintegración formal en 1982.