El Manuscrito Voynich y los datos históricos frente a experimentos difundidos en internet

El Manuscrito Voynich es un documento ilustrado que data de principios del siglo XV. Pruebas de datación por radiocarbono 14 efectuadas en 2009 por investigadores de la Universidad de Arizona situaron la confección de su pergamino entre los años 1404 y 1438.

El anticuario de origen lituano Wilfrid Voynich adquirió el ejemplar en 1912 en el colegio jesuita de Villa Mondragone, en Italia. En la actualidad, la Biblioteca Beinecke de Libros Raros y Manuscritos de la Universidad de Yale custodia el códice bajo el registro MS 408.

El volumen contiene más de doscientas páginas redactadas en un sistema de escritura no descifrado. Sus secciones incluyen diagramas astronómicos, ruedas zodiacales y representaciones botánicas de especies vegetales que no coinciden con clasificaciones taxonómicas conocidas.

El surgimiento de hipótesis virales en plataformas digitales

En semanas recientes, creadoras de contenido en la red social TikTok formularon hipótesis que relacionan los dibujos del manuscrito con mezclas caseras de agua expuesta a la luz nocturna y muestras de sangre menstrual. Cuentas de la plataforma compartieron imágenes de recipientes en los que aseguraron observar brotes vegetales.

Usuarios en internet asociaron estas imágenes con las ilustraciones del manuscrito que muestran figuras femeninas en piletas con líquidos de color verde. Algunas publicaciones vincularon el fenómeno con la partenogénesis, conceptos de astrología y prácticas de medicina alternativa.

La respuesta de historiadores y especialistas en biología

La comunidad científica descarta la posibilidad de que células de mamíferos humanos originen organismos del reino vegetal. Biólogos señalan que las muestras expuestas al aire libre en ambientes no estériles propician el desarrollo de algas acuáticas, mohos y esporas de musgo transportadas por corrientes de viento.

Historiadoras medievalistas, como la paleógrafa Lisa Fagin Davis, directora ejecutiva de la Academia Medieval de América, señalaron que el documento involucró el trabajo de varios escribas en talleres del norte de Italia. Investigadores contemporáneos catalogan las figuras de mujeres en estanques como representaciones habituales de tratados de balneoterapia y salud ginecológica del medioevo, desestimando explicaciones mágicas o esotéricas.