Ni en la CDMX ni en la playa: El verdadero y potosino origen de la michelada

Para muchos, no hay nada más reconfortante que una cerveza bien fría con limón y sal en un día caluroso. Sin embargo, pocos conocen que este emblemático cóctel mexicano, conocido mundialmente como michelada, no nació en una playa ni en las cantinas de la capital, sino en el corazón de San Luis Potosí.

El invento de un sábado por la tarde La historia nos remonta a la década de los años 70 en el Club Deportivo Potosino. Cuenta la leyenda local que un socio del club llamado Michel Esper llegó un sábado con una sed insaciable. En lugar de pedir su cerveza de la forma tradicional, le pidió al cantinero del lugar, un hombre llamado Fidel, algo fuera de lo común.

Michel solicitó un vaso jaibolero, le puso hielo, exprimió un par de limones con sus propios dedos, agregó una generosa pizca de sal y finalmente vertió su cerveza. El resultado fue una bebida extremadamente refrescante que no pasó desapercibida por los demás socios del club.

De “la limonada de Michel” a la “Michelada” Pronto, la curiosidad se apoderó de sus amigos, quienes comenzaron a pedir al cantinero una bebida igual a la que estaba tomando su compañero. La orden pasó de ser “una como la de Michel” a simplemente pedir la “limonada de Michel”. Con el paso del tiempo y el uso constante, las palabras se fusionaron hasta convertirse en el nombre que hoy todos conocemos: Michelada.

Aunque hoy existen variantes que incluyen salsas oscuras, picante, chamoy y hasta mariscos, la esencia original de la michelada sigue siendo ese invento potosino de Michel Esper que revolucionó la cultura cervecera de México y el mundo.

Detrás de la alegría: El oscuro y trágico origen de “La Vida es un Carnaval” de Celia Cruz

Es imposible escuchar los primeros acordes de “La Vida es un Carnaval” y no sentir un impulso inmediato de alegría. La voz de Celia Cruz convirtió esta canción en el símbolo máximo de la resiliencia y el optimismo. Sin embargo, lo que pocos saben es que este “himno a la felicidad” tiene un origen profundamente oscuro y doloroso.

El impacto de la tragedia La canción fue compuesta en 1994 por el músico argentino Víctor Daniel. En julio de ese mismo año, Argentina sufrió uno de los episodios más traumáticos de su historia: el atentado terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires.

Víctor Daniel se encontraba cerca del lugar y fue testigo directo de la desolación. Según relata el autor, lo que más le impactó no fue solo la explosión, sino la mirada de odio, desesperación y dolor que vio en los rostros de las personas entre el humo y los escombros.

Una respuesta a la violencia En medio de ese panorama sombrío, el compositor llegó a una conclusión que cambiaría la historia de la música: la única forma de ganarle al odio no era sufriendo más, sino celebrando el hecho de estar vivos. Decidió que su respuesta a la violencia sería un ritmo que obligara a todo el mundo a levantarse y a cantar que “no hay que llorar”.

El encuentro con la “Reina de la Salsa” La canción permaneció guardada por un tiempo, ya que existía el temor de que, debido a su ritmo bailable, el mensaje pudiera sonar superficial ante una tragedia tan grande. Sin embargo, cuando llegó a oídos de Celia Cruz, ella entendió perfectamente la profundidad de la letra.

Celia tomó ese ruego de esperanza nacido de la tristeza y lo transformó en un carnaval eterno, demostrando que incluso en los momentos más oscuros, la música tiene el poder de sanar y recordarnos que, a pesar de todo, la vida es bella.

El ruego de un ídolo: La oscura historia detrás de “El Todopoderoso” de Héctor Lavoe

“El Todopoderoso”: El himno de redención con el que Héctor Lavoe conquistó el mundo

En 1975, el mundo de la salsa fue testigo de un momento crucial: la separación de una de las duplas más icónicas del género, la de Willie Colón y Héctor Lavoe. Sin embargo, lejos de ser el fin, este fue el inicio de la leyenda de “El Cantante” como solista, presentándose ante su público con una joya musical cargada de misticismo y esperanza: “El Todopoderoso”.

La autoría del “fantasma” venezolano Lo que pocos saben es que esta canción no fue escrita por Lavoe, sino por un “fantasma” de la salsa: el venezolano Perucho Torcat. Torcat, un sonero excepcional, compuso este tema como un lamento personal y un ruego por redención en medio de una vida marcada por la soledad. Lamentablemente, Perucho murió trágicamente antes de que el tema fuera grabado, sin llegar a escuchar jamás cómo su composición se transformaba en uno de los éxitos más grandes de la historia.

Una producción de realeza Aunque Lavoe y Colón ya no eran pareja musical en el escenario, Willie Colón se encargó de la producción del álbum debut, La Voz. Para “El Todopoderoso”, Colón diseñó una introducción magistral que utiliza fanfarrias heráldicas en lugar de los arreglos de metales comunes. Esta elección no fue casualidad; la intención era anunciar la llegada de un “Rey”, posicionando a Héctor Lavoe como el nuevo soberano absoluto de la salsa.

Héctor Lavoe, quien ya conocía el peso de la soledad y las sombras del éxito, tomó la letra de Torcat y le dio una voz que resonó en cada rincón del mundo latino. Convirtió una plegaria individual en un himno de fe colectiva que, décadas después, sigue siendo el testimonio de que incluso en los momentos más oscuros, siempre se puede cantar a la esperanza.

Ismael Rivera: A 39 años del fallecimiento del “Sonero Mayor”

Ismael Rivera, figura central de la música afroantillana, falleció el 13 de mayo de 1987 en su natal Santurce, Puerto Rico. Este miércoles se cumplen 39 años de la partida física del intérprete, quien transformó la manera de cantar salsa, bomba y plena. Su deceso ocurrió a los 55 años de edad a consecuencia de un infarto cardíaco en los brazos de su madre, Margarita Rivera.

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Orígenes y primeros pasos en la música

Ismael Rivera nació el 5 de octubre de 1931 en el sector de Santurce. Durante su juventud, trabajó como limpiabotas y albañil antes de dedicarse por completo a la música. En 1948, se integró al Conjunto Monterrey como percusionista, marcando el inicio de su contacto profesional con los ritmos caribeños.

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En 1952, Rivera se incorporó a la Orquesta Panamericana de Lito Peña, donde grabó sus primeros éxitos como “El charlatán”. Su estilo de fraseo y su capacidad de improvisación llamaron la atención de la industria musical de la época. Esta etapa consolidó su técnica vocal antes de unirse a uno de los proyectos más importantes de su carrera.

La etapa con Cortijo y su Combo

La unión de Ismael Rivera con Rafael Cortijo en 1954 revolucionó la música popular en Puerto Rico. Juntos formaron Cortijo y su Combo, agrupación que rompió barreras raciales y sociales al presentarse en escenarios antes restringidos para músicos afrodescendientes. Durante este periodo, popularizaron temas como “Quítate de la vía Perico” y “Maquinolandera”.

En 1962, la carrera de Rivera sufrió una interrupción tras su detención en el aeropuerto de San Juan por posesión de sustancias controladas. El cantante cumplió una condena de cuatro años en una prisión de Kentucky. Tras recuperar su libertad en 1966, regresó a la escena musical para iniciar una nueva etapa como solista.

Fundación de Los Cachimbos y consolidación internacional

Ismael Rivera fundó su propia agrupación, Los Cachimbos, en 1967. Con esta banda, el cantante exploró letras con mayor contenido social y espiritual. De esta época destacan canciones emblemáticas como “El Nazareno”, inspirada en su devoción por el Cristo Negro de Portobelo en Panamá, y “Las caras lindas”, composición de Tite Curet Alonso.

Su capacidad para “soneal” o improvisar sobre la marcha le valió el reconocimiento de sus colegas. Benny Moré, el ídolo cubano, lo llamó “El Sonero Mayor” tras escucharlo en una presentación en vivo. Este título lo acompañó durante el resto de su vida y se convirtió en su sello distintivo dentro de la salsa.

Legado y homenajes póstumos

El impacto de Ismael Rivera persiste en las nuevas generaciones de salseros. Su técnica de síncopa y su dominio del ritmo influyeron en artistas como Rubén Blades y Gilberto Santa Rosa. En la actualidad, su casa en la calle Calma de Santurce funciona como un museo dedicado a preservar su memoria y pertenencias personales.

Diversas instituciones culturales en Puerto Rico y Panamá realizan eventos conmemorativos cada 13 de mayo. La figura de “Maelo” trasciende lo musical para convertirse en un símbolo de identidad cultural para los pueblos del Caribe. Su discografía sigue siendo objeto de estudio por parte de musicólogos y especialistas en ritmos afroamericanos.

Cumpleaños de Willie González: Un repaso por su legado en la salsa sensual

Wilberto González, conocido artísticamente como Willie González, celebra este 13 de mayo su aniversario de vida. El intérprete puertorriqueño consolidó una de las carreras más estables dentro del subgénero de la salsa romántica. Su estilo particular le otorgó el sobrenombre de “El Amo y Señor de la Salsa Sensual” en la industria musical internacional.

Inicios musicales y formación profesional

Willie González inició su camino en la música a los 15 años de edad. En sus primeras etapas, el joven músico se desempeñó como trombonista en la Orquesta de Chamaco Rivera. Esta experiencia temprana le permitió comprender la estructura de las agrupaciones de salsa antes de incursionar como vocalista principal.

En el año 1982, González unió esfuerzos con el cantante Eddie Santiago para fundar la Orquesta Saragüey. En esta agrupación, ambos compartieron el rol de voces principales bajo la dirección del propio Willie. Posteriormente, su talento lo llevó a integrarse al Conjunto Chaney, donde alcanzó popularidad con el tema “Paso la vida pensando”.

Consolidación como solista y éxitos internacionales

La carrera en solitario de Willie González comenzó formalmente en 1988. Acompañado por la Orquesta Noche Sensual, lanzó su primera producción discográfica titulada “El Original y Único”. Este álbum alcanzó una cifra cercana a las 100,000 copias vendidas y le otorgó un Disco de Platino en 1989.

Durante la década de los 90, el cantante posicionó múltiples temas en las listas de popularidad de América Latina y Estados Unidos. Canciones como “Quiero morir en tu piel”“Hazme olvidarla” y “No podrás escapar de mí” se convirtieron en referentes del género. Su discografía incluye álbumes destacados como “Sin Comparación” (1989) y “Para Ustedes… El Público” (1990).

Legado y vigencia en la salsa romántica

Willie González mantiene su presencia en los escenarios internacionales tras décadas de actividad. A lo largo de su trayectoria, el artista evitó los escándalos personales y se enfocó en la evolución de su sonido. En años recientes, el salsero enfrentó y superó problemas de salud, incluyendo la extracción de un tumor en 2021, tras lo cual retomó sus giras.

Su influencia se extiende a países como México, Colombia, Venezuela y Perú, donde sus presentaciones registran asistencias masivas. La crítica especializada reconoce su capacidad para interpretar letras sentimentales con una técnica vocal que define el estándar de la salsa erótica de finales del siglo XX.

Desde la redacción de Sabrosita Digital, enviamos una afectuosa felicitación a Willie González por su cumpleaños. Deseamos que este nuevo año de vida esté lleno de salud, éxitos continuos y mucha música para seguir deleitando a todos sus seguidores que han crecido con sus románticas melodías.

De gadget de lujo a rey de la cantina: La sorprendente historia del acordeón

El acordeón es hoy el protagonista indiscutible de las fiestas, las cantinas y los grandes escenarios de la música regional mexicana. Sin embargo, antes de ser el responsable de provocarnos “sed de la mala”, este instrumento fue una sofisticada pieza de ingeniería diseñada para las élites más exclusivas de Europa.

Un ADN milenario

Aunque lo asociamos con la cultura occidental, el alma del acordeón no está en su caja de madera, sino en la lengüeta libre, un concepto que proviene del Sheng, un instrumento tradicional chino con más de 3,000 años de antigüedad. Este mecanismo fascinó a los inventores europeos del siglo XVIII porque permitía sonidos potentes y constantes sin necesidad de los enormes órganos de tubos de las iglesias.

El “Gadget” de Viena

Fue en 1829 cuando Cyril Demian patentó oficialmente el nombre en Viena. En aquel entonces, el acordeón era considerado el “gadget” de lujo de la época: un solo botón podía tocar un acorde completo, permitiendo que cualquier persona, sin mucha formación musical, pudiera amenizar una reunión social.

La conquista de México

¿Cómo terminó un objeto de la alta sociedad vienesa en las manos de los trabajadores mexicanos? El acordeón se filtró en nuestro país entre 1845 y 1890 a través de tres rutas principales.

La más famosa es la Ruta del Norte. Tras la guerra con Estados Unidos, oleadas de inmigrantes alemanes y checos llegaron a Texas para trabajar en la construcción de ferrocarriles. Estos trabajadores traían consigo sus acordeones para tocar polkas y valses en sus ratos libres. Los trabajadores mexicanos, al escuchar ese sonido potente y melancólico, quedaron fascinados, adoptando el instrumento y transformándolo para siempre en la base de nuestra música norteña.

Orquesta Narváez: La banda que desapareció 40 años y revivió gracias a sus fans

La historia de la Orquesta Narváez: Un regreso musical tras cuatro décadas de silencio

La historia de la música latina en Nueva York durante la década de 1970 está marcada por el surgimiento de múltiples agrupaciones que definieron el sonido de la salsa urbana. Entre ellas se encuentra la Orquesta Narváez, un conjunto que, a pesar de haber grabado un único álbum en su primera etapa, logró mantenerse vigente en la memoria de los coleccionistas y aficionados al género, especialmente en Colombia.

Integrantes originales de la Orquesta Narváez en los años 70 posando con sus instrumentos y vestimenta de la época.

El origen en Brooklyn y el sonido de los 70

La Orquesta Narváez se formó a mediados de los años 70 en el barrio de Bushwick, en Brooklyn, Nueva York. Liderada por el trombonista Dewell Narváez, la agrupación estaba compuesta por jóvenes músicos que buscaban reflejar en sus composiciones la realidad de las calles neoyorquinas. Su propuesta musical se caracterizó por un sonido áspero y directo, donde la sección de trombones jugaba un papel protagonista, alejándose de los arreglos más pulidos de otras orquestas de la época.

En 1975, la banda ingresó al estudio para grabar su primer álbum titulado Reincarnation. El disco fue producido por Joe Caín para el sello Tico Records. Caín, un productor italoamericano, contaba con experiencia previa trabajando con figuras reconocidas como Ismael Rivera, La Lupe y Joe Cuba. El álbum incluyó temas que con el tiempo se convertirían en referentes del género, tales como “Sabiduría”, “La Mafia” y la canción homónima “Reincarnation”. Las letras abordaban temáticas de la vida cotidiana, la supervivencia en la ciudad y las dinámicas sociales de los barrios latinos.

El cambio en la industria y la pausa indefinida

Poco después del lanzamiento de Reincarnation, la industria de la salsa experimentó movimientos corporativos significativos. El sello Fania Records adquirió el catálogo de Tico Records, lo que tuvo consecuencias para varias agrupaciones emergentes. En este contexto de reestructuración empresarial, la Orquesta Narváez perdió visibilidad y oportunidades de promoción. Dewell Narváez intentó mantener el proyecto a flote, pero las circunstancias llevaron a la disolución de la banda como entidad activa.

Durante las décadas siguientes, los integrantes tomaron caminos distintos. Dewell Narváez, por ejemplo, se unió a las fuerzas armadas y posteriormente trabajó en agencias federales, alejándose profesionalmente de la industria musical. Sin embargo, mientras la orquesta dejaba de existir en los escenarios de Nueva York, su música encontraba un nuevo eco en Sudamérica.

La preservación del legado en Medellín

A pesar de la ausencia de la banda, el álbum Reincarnation encontró una audiencia fiel en la ciudad de Medellín, Colombia. Durante los años 80 y 90, las canciones de la Orquesta Narváez se difundieron a través de la radio local y los establecimientos nocturnos especializados en salsa. Emisoras como Latina Stereo jugaron un papel fundamental en la difusión de este material, programando sus temas de manera constante y permitiendo que la música trascendiera generaciones.

En los barrios de Medellín, la orquesta adquirió un estatus de culto. La falta de información sobre el paradero de los músicos propició la aparición de rumores y mitos urbanos sobre su destino, lo que incrementó el interés por su obra. Lugares emblemáticos de la cultura salsera en la ciudad mantuvieron los vinilos de la Narváez en rotación, consolidando su sonido como parte de la identidad musical local.

El regreso a los estudios y los escenarios

El silencio discográfico de la agrupación terminó en 2013. Dewell Narváez, ya retirado de sus obligaciones gubernamentales, decidió reactivar el proyecto musical. Ese año lanzó la producción 65th Infantería, un álbum que marcó el retorno oficial de la orquesta. Para esta nueva etapa, Narváez contó con la participación de músicos veteranos de la escena salsera como Milton Cardona, José Mangual Jr. y el vocalista Frankie Vázquez. El disco incluyó temas nuevos como “Vamos a bailar”, manteniendo la esencia del sonido de trombones que los caracterizó en sus inicios.

El renacimiento de la orquesta culminó con su regreso a los escenarios internacionales. En abril de 2016, la Orquesta Narváez viajó a Medellín para presentarse en el concierto “Las Leyendas Vivas de la Salsa”. El evento permitió que Dewell Narváez y el vocalista original, Armando Vásquez, se reencontraran con el público que había mantenido viva su música durante casi 40 años. La presentación confirmó la vigencia de su repertorio y cerró el ciclo de una de las historias más particulares de la salsa dura.

La trayectoria de la Orquesta Narváez ejemplifica cómo las producciones culturales pueden perdurar y encontrar su lugar gracias a la apropiación de las audiencias, independientemente de las dinámicas comerciales de la industria discográfica.

Joyas de la Salsa Brava: Dos soneos que marcaron la historia musical

La historia de la salsa no se entiende sin el arte del soneo, esa capacidad de improvisación que distingue a los grandes maestros. En un reciente recopilatorio, se destacan tres piezas fundamentales que definen la esencia de la “Salsa Brava”:

1. El Hijo de Obatala – Ray Barreto En este tema, se resalta la interpretación de Miguel “Meñique” Barcasnegras. Su voz única irrumpe en medio de la descarga afro, demostrando un dominio rítmico que lo consolidó como una de las figuras más respetadas del género.

2. Se Casa la Rumba – Orquesta Harlow Este corte es una pieza maestra de la Orquesta Harlow que destaca la participación de Ismael Miranda. En este segmento, se aprecia un diálogo “callejero” y auténtico, capturando la esencia pura del barrio y la sofisticación musical que caracterizaba a la orquesta de Larry Harlow.

La combinación de la técnica de Ray Barreto con los soneos de Meñique y el estilo de Ismael Miranda con Harlow, representan pilares fundamentales para los amantes de la salsa clásica.

El Canario revela el secreto detrás del éxito de la salsa: “Somos fotocopias”

José Alberto “El Canario” analiza el origen de la salsa y su vínculo con la música cubana

El intérprete dominicano José Alberto “El Canario” expuso recientemente su perspectiva sobre la evolución y las raíces del género salsa. Durante una entrevista para el espacio Radio Mix Latino, el músico afirmó que, aunque la salsa se ha consolidado como un fenómeno mundial sin una nacionalidad exclusiva, su base rítmica y estructural proviene directamente de la tradición musical de Cuba. El cantante utilizó la metáfora de la “fotocopia refinada” para describir el trabajo de las orquestas contemporáneas y de las grandes figuras que dieron forma al género en Nueva York y el resto de América Latina.

La raíz cubana como eje fundamental

De acuerdo con las declaraciones de José Alberto, la búsqueda histórica del origen de la salsa remite necesariamente a los ritmos desarrollados en la isla de Cuba durante la primera mitad del siglo XX. El artista enfatizó que, si bien existen debates sobre si la salsa es colombiana, venezolana o puertorriqueña, los libros de historia y la estructura técnica de las composiciones señalan a Cuba como la fuente primaria de estos sonidos.

“El Canario” mencionó una lista de figuras fundamentales que sentaron las bases de lo que hoy se conoce como salsa. Entre los nombres destacados se encuentran:

  • Antonio Arcaño y Cachao: Pioneros en la evolución del danzón y el mambo.
  • Ignacio Piñeiro: Fundador del Septeto Nacional y figura clave en el desarrollo del son.
  • Benny Moré: Conocido como “El Bárbaro del Ritmo”, cuya influencia en el fraseo vocal y la dirección de orquesta es vigente.
  • Arsenio Rodríguez: El “Ciego Maravilloso”, responsable de integrar el piano y múltiples trompetas al conjunto sonero.
  • Miguelito Cuní y Chano Pozo: Referentes de la interpretación vocal y la percusión afrocubana, respectivamente.

La salsa como una “fotocopia refinada”

Uno de los puntos centrales en el discurso del cantante fue la definición de los salseros actuales y de la época dorada como continuadores de un legado previo. José Alberto sostuvo que el trabajo realizado por orquestas icónicas consistió en tomar los elementos de la música cubana y adaptarlos a nuevos contextos, mejorando la producción sonora pero manteniendo la esencia rítmica.

En este proceso de “refinamiento”, el intérprete incluyó a figuras y agrupaciones de gran relevancia tales como:

  1. Tito Puente y Machito: Quienes llevaron los ritmos caribeños a los salones de baile de Nueva York.
  2. Ismael Rivera: El “Sonero Mayor”, cuya métrica y estilo influyeron en generaciones de cantantes.
  3. El Gran Combo de Puerto Rico: Agrupación que ha mantenido la estructura del son con un sello particular durante décadas.
  4. Tommy Olivencia: Director de orquesta fundamental para el desarrollo de la salsa romántica y de barrio.

La salsa como lenguaje universal

A pesar de señalar el origen cubano, José Alberto “El Canario” aclaró que la salsa no tiene un “sello” de propiedad exclusivo en la actualidad. El género ha trascendido las fronteras geográficas para convertirse en un lenguaje mundial. El artista rechazó las posturas que intentan nacionalizar el ritmo de manera absoluta, señalando que la contribución de países como Colombia y Venezuela ha sido vital para la permanencia del género en el gusto popular.

El cantante dominicano explicó que el proceso de creación musical es cíclico. “Ahora la estamos haciendo nosotros, y los que vienen detrás la van a hacer”, comentó en referencia a las nuevas generaciones de músicos que continúan explorando el género. Esta visión posiciona a la salsa como un ente vivo que se transforma con el tiempo, pero que requiere del reconocimiento de sus raíces para mantener su autenticidad.

La salsa, más allá de su estructura técnica, es un componente esencial de la cultura del baile en América Latina. La mención de figuras como Chapotín y Los Compadres por parte de “El Canario” resalta la importancia de la música de cuerda y los metales en la formación del sonido tropical.

El legado de los maestros en la actualidad

La entrevista de José Alberto “El Canario” ocurre en un contexto donde la industria musical experimenta cambios constantes debido a las plataformas digitales. Sin embargo, el artista insiste en que la calidad interpretativa y el respeto por los maestros del pasado son los factores que aseguran la vigencia de un intérprete. Su propia trayectoria, marcada por el uso del silbido como instrumento y su capacidad de improvisación, es un ejemplo de cómo se puede innovar partiendo de la base tradicional.

La preservación de la historia de la salsa permite que las nuevas audiencias comprendan la complejidad de los ritmos que consumen. Al identificar a Cuba como la raíz y a las orquestas de Nueva York y Puerto Rico como los grandes difusores, se construye un panorama completo de la identidad latina. La salsa continúa siendo, según el análisis del intérprete, un puente que une la historia del Caribe con el presente global de la música tropical.

Salsa Fest 2026: La leyenda colombiana Guayacán Orquesta pondrá a bailar a Veracruz

El Salsa Fest 2026 sigue sumando estrellas a su cartelera y, en esta ocasión, ha hecho vibrar a los fanáticos del género con el anuncio oficial de la llegada de la legendaria Guayacán Orquesta. La agrupación, orgullo de Colombia y referente mundial de la salsa, envió un mensaje especial a su público veracruzano confirmando su asistencia para el próximo 12 de junio.

Acompañados de su característico sonido, los pilares de la orquesta, Nino Caicedo y el maestro Alexis Lozano, encabezaron el video promocional donde invitaron a toda la “gente jarocha” a disfrutar de su presentación en “el Veracruz lindo y querido”. La presencia de estos dos iconos garantiza un espectáculo de alta calidad musical, repasando los éxitos que han marcado a generaciones de salseros.

“¡Vaya mi gente jarocha!”, exclamaron los músicos mientras reafirmaban el compromiso de poner a bailar a todo el público asistente en la que promete ser una de las noches más memorables del festival. Con éxitos como Oiga, mire, vea y Torero, Guayacán Orquesta se perfila como uno de los actos estelares más esperados por la comunidad internacional que se dará cita en el Salsódromo de Boca del Río.