Aztlán Parque Urbano implementa promoción de 2×1 para estudiantes en viernes de Consejo Técnico
La administración de Aztlán Parque Urbano, situado en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec, estableció una estrategia comercial denominada “Viernes sin clases”. Esta iniciativa técnica consiste en una promoción de 2×1 en la adquisición del pase “Aztlán Todo Incluido”, aplicable exclusivamente los días viernes en los que el calendario de la Secretaría de Educación Pública (SEP) marca la suspensión de labores por el Consejo Técnico Escolar.
El objetivo de esta medida es incentivar la afluencia de visitantes locales y de la Zona Metropolitana del Valle de México durante los días de asueto académico. La promoción permite que dos personas accedan a los beneficios del paquete integral pagando el costo de una sola unidad.
Detalles de la promoción 2×1 en el pase Aztlán Todo Incluido
El pase “Aztlán Todo Incluido” tiene un costo estandarizado de 600 pesos mexicanos por persona. Bajo el esquema de la promoción de viernes sin clases, el costo por individuo se reduce técnicamente a 350 pesos, siempre que se realice la compra por pares. Este paquete otorga acceso ilimitado a la mayoría de las atracciones mecánicas e interactivas del recinto, eliminando la necesidad de pagos individuales por cada juego.
La logística de venta para esta promoción se realiza directamente en las taquillas del parque. El sistema de cobro aplica el descuento de forma automática al detectar la compra del pase mencionado durante las fechas estipuladas. Es importante señalar que la oferta no es acumulable con otras promociones vigentes ni aplica para consumos de alimentos y bebidas dentro de los establecimientos concesionados en el interior del parque.
Requisitos técnicos y documentos para validar el descuento
Para hacer efectiva la promoción, la administración del parque requiere la presentación de documentos que acrediten la condición de estudiante del beneficiario. Los asistentes deben mostrar una credencial escolar vigente con fotografía, emitida por una institución incorporada a la SEP o niveles de educación media superior y superior. En caso de no contar con la credencial física, se acepta la presentación de una boleta de calificaciones reciente o una constancia de estudios oficial.
El protocolo técnico de validación establece que al menos uno de los dos beneficiarios del 2×1 debe comprobar su estatus académico. Una vez verificado el documento, el personal de taquilla procede a la entrega de los brazaletes electrónicos que permiten el ingreso a las áreas de juegos. Esta medida asegura que el beneficio llegue directamente al sector poblacional al que está dirigida la campaña de fomento recreativo.
La última cena de Leonardo da Vinci: Análisis técnico de la simbología y los gestos de los apóstoles
La obra “La última cena”, ejecutada por Leonardo da Vinci entre 1495 y 1498, representa uno de los hitos técnicos más estudiados en la historia del arte renacentista. Ubicada en el refectorio del convento de Santa Maria delle Grazie en Milán, Italia, la pintura mural captura el momento preciso en que Jesús anuncia que uno de sus doce discípulos lo traicionará. Este evento desencadena una serie de reacciones físicas y gestuales que Da Vinci documentó con rigor anatómico y psicológico.
A diferencia de los frescos tradicionales de la época, Leonardo utilizó una técnica experimental de temple y óleo sobre una pared de yeso seco. Esta decisión técnica permitió al artista trabajar con mayor lentitud y detalle, aunque comprometió la durabilidad de la obra a largo plazo. La composición se fundamenta en la perspectiva lineal, donde todas las líneas de fuga convergen en la cabeza de la figura central, estableciendo un equilibrio visual estricto.
Reacciones gestuales y la narrativa de los apóstoles
La estructura de la obra divide a los apóstoles en cuatro grupos de tres, permitiendo un análisis técnico de las interacciones humanas. El grupo a la izquierda de Jesús muestra a los apóstoles Felipe, Santiago el Mayor y Bartolomé. Felipe se inclina hacia adelante con un gesto de interrogación, formulando la pregunta: “¿Seré yo?”. Esta reacción documenta la incertidumbre y la búsqueda de validación individual ante la acusación general.
En el grupo contiguo, Andrés levanta ambas manos con las palmas hacia afuera, un gesto técnico que en la iconografía del Renacimiento simboliza incredulidad o rechazo a la información recibida. Por su parte, Pedro se inclina hacia Juan, el discípulo más cercano a Jesús. Pedro sostiene un cuchillo en su mano derecha, un elemento que los historiadores del arte identifican como una prefiguración técnica del episodio del arresto en el Huerto de los Olivos, donde Pedro utiliza un arma blanca para defender a su maestro.
Simbolismo técnico en la figura de Judas Iscariote
La representación de Judas Iscariote en esta obra rompe con la tradición técnica de los pintores anteriores, quienes solían ubicar al traidor al otro lado de la mesa. Leonardo integra a Judas en el mismo plano que el resto, pero utiliza recursos lumínicos para diferenciarlo. Judas es el único personaje cuyo rostro permanece en sombra, una técnica de claroscuro que simboliza la exclusión espiritual y la intención oculta.
Judas sostiene con su mano derecha una bolsa de cuero, la cual representa técnicamente el pago de las treinta monedas de plata recibido por la entrega de Jesús. Otro detalle simbólico relevante es el salero derramado frente a él. En la cultura de la época, derramar la sal se consideraba un presagio de infortunio o una ruptura de la alianza de hospitalidad, reforzando visualmente la narrativa de la traición inminente.
El dedo de Tomás y la prefiguración de la resurrección
En el grupo situado a la derecha de Jesús, destaca la figura de Tomás. El apóstol alza su dedo índice, un gesto que posee una carga técnica y narrativa específica. Este movimiento anticipa el papel de Tomás tras la resurrección, cuando utilizará ese mismo dedo para verificar las heridas de Jesús. La inclusión de este detalle demuestra la capacidad de Da Vinci para integrar diferentes tiempos cronológicos en una sola imagen estática.
La figura central de Jesús se presenta en una estructura piramidal, símbolo de estabilidad y divinidad. Sus manos están extendidas sobre la mesa: la mano derecha se dirige hacia un plato, al igual que la mano de Judas, cumpliendo con la referencia bíblica de que el traidor es aquel que “moja el pan en el mismo plato”. La mano izquierda de Jesús permanece abierta, aceptando el destino de la crucifixión que se deriva de la traición anunciada.
Restauración y preservación de la técnica de Da Vinci
Debido a la técnica experimental utilizada por Leonardo, la obra comenzó a deteriorarse pocos años después de su finalización. A lo largo de los siglos, “La última cena” ha sido sometida a múltiples procesos de restauración técnica. La intervención más significativa concluyó en 1999, tras 21 años de trabajo, utilizando tecnologías de microaspiración y análisis químico para eliminar capas de pintura añadidas en siglos anteriores y recuperar los pigmentos originales de Da Vinci.
El estudio técnico de la obra permite comprender no solo la maestría de Leonardo en la composición, sino también su interés por la “moti dell’anima” o los movimientos del alma. Cada gesto, desde la incredulidad de Andrés hasta la sombra sobre Judas, funciona como un registro documental de la psicología humana ante una crisis. La obra permanece como un objeto de análisis técnico para especialistas en arte, teología e historia, consolidándose como una de las representaciones más influyentes de la cultura occidental.
El uso técnico del filtro amarillo en el cine: Un análisis sobre la representación de los países en desarrollo
La industria cinematográfica global utiliza diversas herramientas técnicas para establecer contextos geográficos y socioeconómicos de manera inmediata. Una de las prácticas más recurrentes es la aplicación de una gradación de color cálida, conocida coloquialmente como “filtro amarillo”, cuando la narrativa se sitúa en países de América Latina, Asia Occidental o África. Este recurso técnico, aunque funcional para la narrativa visual, es objeto de estudio por parte de filósofos y sociólogos debido a las implicaciones ideológicas que conlleva la construcción de estas imágenes.
Técnicamente, la corrección de color busca transmitir sensaciones térmicas y atmosféricas. El tono amarillento o sepia se asocia con el calor extremo, el polvo y entornos desérticos. Sin embargo, la aplicación sistemática de este filtro en países como México, India, Afganistán o Colombia, en contraste con los tonos azules o neutros utilizados para representar a Estados Unidos o Europa, establece una distinción visual entre lo que se percibe como “normal” y lo que se etiqueta como “exótico” o “caótico”.
El concepto de Orientalismo y la construcción de la imagen exótica
El filósofo Edward Said, en su obra Orientalismo, analiza cómo las potencias occidentales han construido una imagen estereotipada y exotizada de las culturas orientales. Según esta teoría, la representación visual no es un reflejo fiel de la realidad, sino una herramienta para justificar una supuesta superioridad cultural. En el cine, el filtro amarillo opera como una extensión de este concepto, reduciendo la complejidad de naciones enteras a un entorno visual que sugiere precariedad o peligro.
Esta técnica de gradación de color no responde necesariamente a las condiciones lumínicas reales de los países representados. Por el contrario, busca alinear la estética de la película con los prejuicios del espectador promedio en los mercados dominantes. Al presentar a estos países bajo una luz amarillenta, se refuerza la idea de que son lugares estancados en el tiempo o sumidos en un desorden constante, eliminando la posibilidad de mostrar su modernidad, biodiversidad o desarrollo urbano.
El lente eurocéntrico y la deshumanización de los personajes locales
Los investigadores Ella Shohat y Robert Stam, en su estudio Unthinking Eurocentrism, exponen cómo el cine ha entrenado a las audiencias para observar el mundo desde una perspectiva eurocéntrica. El uso del filtro amarillo es un componente técnico de este lente. Bajo esta estética, las historias suelen girar en torno a un protagonista extranjero, generalmente de origen caucásico, mientras que los personajes locales carecen de profundidad técnica en su desarrollo narrativo.
En muchas producciones internacionales, los habitantes de los países representados con tonos cálidos no poseen nombres, diálogos significativos ni historias propias. Funcionan como elementos de escenografía dentro de un entorno que se percibe como hostil. Esta falta de agencia narrativa, sumada a la estética visual del “desastre”, contribuye a una percepción de los países del Sur Global como escenarios de conflicto permanente, donde la vida humana parece tener un valor distinto al de las regiones representadas con colores naturales.
El impacto de la gradación de color en la percepción de la realidad social
El sociólogo Stuart Hall sostiene que los medios de comunicación no solo muestran la realidad, sino que la construyen. La repetición constante del tono sepia en películas y series genera un “régimen de verdad” en el espectador. Con el tiempo, la audiencia termina asociando automáticamente a ciertos países con las cualidades negativas que transmite el filtro: suciedad, pobreza, corrupción y violencia.
Este fenómeno técnico es peligroso porque normaliza el sufrimiento y el conflicto en regiones específicas. Al ver siempre a México o Irán bajo una luz amarillenta y en situaciones de crisis, el espectador puede llegar a considerar que la guerra o la carestía son condiciones naturales de esos lugares. Esta construcción mediática ignora la riqueza cultural y la diversidad de paisajes que existen en estas naciones, las cuales poseen una “moneda cultural” que rara vez se explora con rigor técnico en las grandes producciones de Hollywood.
La representación de México en producciones contemporáneas de streaming
Un ejemplo reciente de esta práctica técnica se observa en la serie 3 Body Problem, donde una secuencia situada en San Luis Potosí, México, utiliza el filtro amarillo para representar una zona de viviendas precarias. Esta elección estética generó críticas por parte de los espectadores locales, quienes señalaron la falta de investigación técnica sobre la geografía y la infraestructura real de la zona.
La biodiversidad de México, que incluye selvas, bosques y ciudades cosmopolitas con una amplia gama de colores, queda reducida a un entorno árido y monocromático bajo el uso del filtro. Este tipo de representaciones demuestra una desconexión entre la capacidad técnica de las cámaras modernas para captar la realidad y la decisión editorial de mantener estereotipos visuales. La exigencia de una representación más fiel y diversa es una tendencia creciente entre las audiencias que buscan contenidos que respeten la identidad técnica y cultural de sus países de origen.
El Huapango en México: Análisis técnico de su diversidad rítmica e instrumental
La música tradicional mexicana registra en el huapango una de sus estructuras más complejas y variadas. Aunque en el consumo masivo suele identificarse como un género único, la realidad técnica y cultural demuestra la existencia de múltiples variantes regionales. Estas diferencias se manifiestan en la instrumentación, el patrón rítmico y la ejecución del baile, factores que definen la identidad sonora de diversas zonas del país.
El huapango no opera bajo una sola regla de composición. Su evolución histórica ha permitido que diferentes ensambles adopten el ritmo, adaptándolo a las herramientas sonoras disponibles en cada región. Esta diversificación técnica es lo que permite distinguir entre un huapango ejecutado en la zona de la Huasteca y uno interpretado por agrupaciones del norte de México o por ensambles de mariachi.
Características técnicas del Huapango Huasteco
El huapango huasteco representa la vertiente más difundida y técnicamente estricta del género. Su ejecución se concentra en la región de la Huasteca, que abarca partes de los estados de San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo, Tamaulipas, Querétaro y Puebla. El ensamble tradicional, conocido como trío huasteco, utiliza tres instrumentos fundamentales: el violín, la jarana huasteca y la quinta huapanguera.
Desde una perspectiva técnica, el violín asume el rol melódico principal, caracterizándose por el uso de ornamentos y falsetes instrumentales que imitan la voz humana. La jarana huasteca, un instrumento de cuerda de tamaño menor, proporciona el soporte armónico y rítmico mediante un rasgueo constante. Por su parte, la quinta huapanguera, de mayores dimensiones y con cinco u ocho cuerdas, se encarga de las frecuencias graves y el marcaje del tiempo. La combinación de estos elementos produce un compás de 6/8 que facilita el zapateado rítmico sobre la tarima.
El Huapango Norteño y su evolución instrumental
En las regiones del norte de México, el huapango experimentó una transición técnica al integrarse a los conjuntos de música norteña. A diferencia de la versión huasteca, el huapango norteño sustituye el violín por el acordeón y la quinta huapanguera por el bajo sexto. Esta modificación altera la textura sonora, otorgándole una mayor potencia decibélica adecuada para espacios abiertos y eventos sociales de gran escala.
El uso del acordeón en el huapango norteño permite una ejecución melódica basada en fuelles y botones, lo que genera un fraseo distinto al del arco del violín. El bajo sexto, instrumento de doce cuerdas, aporta una base rítmica más percusiva. Técnicamente, el huapango norteño mantiene la estructura de baile, pero la velocidad de ejecución suele ser mayor, lo que demanda una destreza física superior por parte de los bailadores para coordinar el zapateado con el ritmo acelerado del conjunto.
Adaptación del Huapango en el ensamble de Mariachi
El mariachi, como institución musical representativa de México, adoptó el huapango e integró sus patrones rítmicos a una instrumentación más robusta. En esta versión, el huapango se ejecuta con una sección de cuerdas que incluye violines, vihuela y guitarrón, además de la sección de metales compuesta por trompetas. La inclusión de las trompetas representa un cambio técnico significativo, ya que estos instrumentos asumen líneas melódicas que originalmente eran exclusivas de las cuerdas.
La técnica del mariachi para interpretar huapangos se distingue por el uso del “mánico” o rasgueo específico en la vihuela y la guitarra, que replica la cadencia del huapango tradicional pero con una sonoridad orquestal. Piezas icónicas del repertorio nacional han sido compuestas bajo esta estructura, demostrando la versatilidad del género para adaptarse a formatos de concierto y presentaciones internacionales. La voz en el huapango de mariachi también utiliza el recurso técnico del falsete, elevando la complejidad de la interpretación vocal.
Estructura rítmica y el papel del zapateado
El componente técnico que une a todas las variantes del huapango es su estructura rítmica. El género se fundamenta en la alternancia de compases y el uso de la síncopa. El baile, conocido como zapateado, no es un elemento meramente estético, sino que funciona como un instrumento de percusión adicional. Los bailadores utilizan calzado con suela de madera o tacones reforzados para producir sonidos que se integran a la base rítmica de la música.
Técnicamente, el zapateado del huapango requiere una coordinación precisa entre el movimiento de los pies y los tiempos débiles y fuertes de la música. En la tarima, los ejecutantes realizan una serie de pasos que varían según la región; por ejemplo, el zapateado huasteco tiende a ser más ligero y fluido, mientras que el norteño enfatiza el golpe seco y la fuerza. Esta interacción entre el músico y el bailador es lo que define la funcionalidad social del huapango como una actividad comunitaria y festiva.
Importancia de la preservación de las variantes regionales
La documentación de las diferentes formas de huapango es esencial para entender la evolución de la música popular en México. La tendencia a homogeneizar el género ignora los procesos técnicos y las adaptaciones que cada comunidad ha realizado a lo largo de las décadas. El reconocimiento de la instrumentación específica y los estilos de ejecución permite valorar la especialización de los músicos tradicionales.
Actualmente, existen festivales y concursos técnicos dedicados exclusivamente a la preservación del huapango en sus diversas formas. Estos eventos funcionan como plataformas para la exhibición de nuevos talentos que mantienen vigentes las técnicas de ejecución del violín huasteco o el acordeón norteño. La permanencia del huapango en el siglo XXI demuestra que la música tradicional posee una estructura técnica sólida capaz de resistir los cambios en las tendencias de consumo global, consolidándose como un pilar de la identidad cultural mexicana.
La cochinita pibil: Evolución técnica y procesos de cocción de la gastronomía yucateca
La cochinita pibil representa uno de los procesos culinarios más complejos y documentados de la región sureste de México. Su estructura técnica se fundamenta en el sincretismo entre los métodos de cocción prehispánicos de la cultura maya y la introducción de insumos biológicos europeos durante el periodo colonial. Este platillo, que actualmente se consume de forma masiva en formato de taco, conserva protocolos de preparación que exigen tiempos prolongados de marinado y una gestión específica del calor.
Históricamente, el término “pibil” deriva del vocablo maya pib, que hace referencia al método de cocción en un horno subterráneo. Antes de la llegada de los españoles, las comunidades originarias utilizaban esta técnica para procesar carnes de fauna local, como el venado (Odocoileus virginianus), el faisán y el pavo de monte. La transición hacia el uso de carne de cerdo modificó la densidad calórica y el perfil lipídico del platillo, consolidando la receta que se conoce en la actualidad.
El proceso técnico del Pib: El horno subterráneo maya
La ingeniería del pib consiste en la excavación de un hoyo en la tierra, cuya profundidad y dimensiones varían según la cantidad de alimento a procesar. El fondo se cubre con piedras de la región que poseen una alta capacidad de retención térmica. Sobre estas piedras se coloca leña de maderas duras, como el catzín o el chukum, que al consumirse generan brasas de larga duración.
Técnicamente, la cocción en el pib opera mediante la transferencia de calor por conducción y radiación en un entorno hermético. La carne, envuelta en hojas de plátano (Musa paradisiaca), se deposita sobre las piedras calientes y se cubre con más hojas, costales y tierra. Este sellado impide la fuga de vapor, permitiendo que las fibras musculares se degraden lentamente a temperaturas constantes, resultando en una textura que facilita el deshebrado manual.
El recado rojo y la química del marinado
El componente distintivo de la cochinita pibil es el marinado, basado técnicamente en el “recado rojo”. El ingrediente principal es el achiote (Bixa orellana), una semilla que los mayas utilizaban originalmente como colorante ritual y medicinal. El achiote se mezcla con una variedad de especias que incluyen pimienta gorda, clavo, canela, comino y ajo.
Un elemento técnico esencial en esta mezcla es el jugo de naranja agria (Citrus aurantium). Debido a su alto nivel de acidez, este cítrico actúa como un agente ablandador químico que rompe las proteínas de la carne de cerdo durante el periodo de reposo, el cual debe extenderse por un mínimo de ocho a doce horas antes de la cocción. La interacción entre los taninos del achiote y el ácido cítrico otorga al platillo su coloración rojiza y su perfil organoléptico característico.
La transición biológica: Del venado al cerdo ibérico
La introducción del cerdo en la Península de Yucatán durante el siglo XVI representó un cambio técnico en la dieta regional. A diferencia del venado, cuya carne es magra y requiere grasas adicionales para evitar la resequedad en el horno, el cerdo aporta un contenido graso que lubrica la preparación durante las horas de exposición al calor.
Los registros históricos indican que la cochinita pibil fue uno de los primeros platillos donde se manifestó el mestizaje alimentario. La técnica del pib se mantuvo intacta, pero el objeto de cocción cambió para adaptarse a la disponibilidad del nuevo ganado. Esta adaptación permitió que el platillo pasara de ser una ofrenda ritual en festividades como el Hanal Pixán (comida de las ánimas) a un alimento de consumo cotidiano y comercial.
Evolución técnica y variantes regionales de los tacos en la gastronomía de México
El taco representa la unidad básica de alimentación y estructura culinaria en México. Su origen se documenta en el periodo prehispánico, donde las civilizaciones mesoamericanas utilizaban la tortilla de maíz nixtamalizado como un soporte funcional para el transporte y consumo de diversos alimentos. Tras el proceso de colonización española, la estructura técnica del taco integró nuevos insumos biológicos, como el ganado porcino, bovino y ovino, además de métodos de cocción europeos como la fritura en manteca.
Esta integración de elementos dio paso a una diversificación geográfica. La disponibilidad de ingredientes locales y la especialización de las técnicas de cocción en cada estado permitieron la creación de perfiles organolépticos específicos. Actualmente, el taco se analiza como un sistema alimentario que varía según la región, manteniendo la tortilla de maíz como el eje técnico común.
Tacos de pescado en Baja California: Métodos de rebozado y fritura
La región de Baja California, específicamente en zonas costeras como Ensenada, desarrolló una variante técnica basada en la explotación de recursos marinos. El taco de pescado se fundamenta en el uso de especies de carne blanca, como el cazón o el mero. El componente técnico distintivo es el rebozado, una mezcla de harina, agua carbonatada o cerveza y especias que protege la proteína durante el proceso de fritura profunda.
Este método garantiza una textura externa sólida y un interior húmedo. A diferencia de los tacos del centro del país, el acompañamiento técnico en esta región incluye repollo rallado, el cual aporta una textura fibrosa, y cremas ácidas. El uso de limón y salsas de base acuosa complementa la preparación, la cual se sirve estrictamente en tortillas de maíz para mantener la integridad estructural del taco frente a la humedad del pescado frito.
Carnitas de Michoacán: El proceso de confitado en grasa porcina
El estado de Michoacán es el referente técnico para la elaboración de las carnitas. Esta preparación consiste en la cocción de diferentes cortes de cerdo en su propia grasa (manteca). El proceso se realiza tradicionalmente en cazos de cobre, material que permite una distribución uniforme del calor. Técnicamente, este método se define como un confitado, donde la carne se somete a temperaturas controladas durante periodos prolongados hasta alcanzar la hidrólisis del colágeno, resultando en una textura blanda.
La técnica de las carnitas permite el aprovechamiento integral del animal, incluyendo maciza, costilla, cuero y vísceras. Una vez concluida la cocción, la carne se pica y se sirve en tortillas de maíz. El protocolo de consumo en la región establece el uso de cebolla, cilantro y salsas verdes o rojas. La preservación de esta técnica en Michoacán forma parte de los registros históricos de la cocina mexicana desde el siglo XVI.
Barbacoa de Hidalgo: Cocción por vapor y horneado subterráneo
En el estado de Hidalgo, la barbacoa representa un proceso técnico de cocción lenta que utiliza la transferencia de calor por vapor y radiación. El método tradicional requiere la excavación de un horno de tierra, conocido como “hoyo”, el cual se reviste con piedras calientes. La carne de ganado ovino se envuelve en pencas de maguey, las cuales funcionan como un aislante térmico y aportan compuestos aromáticos durante las 8 a 12 horas que dura el proceso.
Técnicamente, la barbacoa produce dos productos simultáneos: la carne cocida y el consomé. Este último se obtiene mediante la recolección de los jugos de la carne en un recipiente colocado en la base del horno, mezclados con agua, garbanzos y especias. El taco de barbacoa se caracteriza por una alta concentración de humedad y un sabor derivado de la degradación térmica de las pencas de maguey. Se acompaña con cebolla, cilantro y salsas de chile pasilla o borracha.
Sonido La Changa y Sonido Siboney encabezan los conciertos gratuitos de la Flor Más Bella del Ejido en Xochimilco
La Alcaldía Xochimilco llevará a cabo la festividad de “La Flor Más Bella del Ejido” del 22 al 29 de marzo. Esta celebración, que registra 239 años de existencia, integra en su programación técnica una serie de presentaciones musicales sin costo en espacios públicos. La cartelera destaca la participación de Ramón Rojo con Sonido La Changa y Mario Alberto Linares con Sonido Siboney, quienes realizarán una exhibición de sistemas de audio y ritmos tropicales en el centro de la demarcación.
Xochimilco se pone de fiesta. 🌺🌸💃🏽
Del 22 al 29 de marzo, la tradición, la música y el orgullo se viven en grande en la La Flor Más Bella del Ejido 2026.
El programa musical se distribuye en dos sedes principales: la explanada de la alcaldía y el Deportivo Xochimilco. Además de la oferta sonora, el evento contempla muestras de la industria gastronómica local, venta de productos artesanales y el certamen de canoas alegóricas en la zona de canales. La organización confirmó a Cuba como la nación invitada para esta edición, lo que implica un intercambio cultural dentro de las actividades programadas.
Presentación de Sonido La Changa y Sonido Siboney en la explanada
La logística del evento fijó la participación de los sistemas sonideros para el miércoles 25 de marzo en la explanada de la alcaldía. Sonido La Changa, con una trayectoria técnica que supera las cinco décadas, utiliza formatos de reproducción que priorizan la música afroantillana y la interacción con la audiencia. Por su parte, Sonido Siboney aporta una estructura de audio contemporánea que ha consolidado su presencia en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Calendario de presentaciones en la Explanada de la Alcaldía
Domingo 22 de marzo- Aarón y su Grupo Ilusión y Combo Loco
Lunes 23 de marzo- Rayito Colombiano y Los dinamiteros de Colombia
Martes 24 de marzo- Los Reyes de la Noche y un artista sorpresa
Miércoles 25 de marzo- La Changa y Siboney
Jueves 26 de marzo- La Típica y Los Bybys
Viernes 27 de marzo- La Sonora Santanera de María Fernanda y Las Estrellas de Niche
Sábado 28 de marzo- La Tremenda Korte
Domingo 29 de marzo- Germán Montero y Grupo Tosco
Programación técnica en el Deportivo Xochimilco
Domingo 22 de marzo- Internacional Mojado
Lunes 23 de marzo- Otmar de la Rosa
Martes 24 de marzo y Miércoles 25 de marzo- Motivo Academia de Música
Jueves 26 de marzo- Mila y su orquesta de Tonatiuh Valencia
Viernes 27 de marzo- Grupo Kapachi
Sábado 28 de marzo- K-Pop Universe, tributo a BTS
Domingo 29 de marzo- La Incandescente Sonora
Origen histórico y evolución de la Flor Más Bella del Ejido
La Flor Más Bella del Ejido posee una raíz técnica vinculada a los periodos prehispánicos de la Cuenca de México. Históricamente, las comunidades rendían culto a Xochiquetzalli, deidad asociada a la vegetación y las flores. En este contexto, los habitantes elegían a mujeres jóvenes para realizar ofrendas florales. Hace 239 años, la celebración adoptó la estructura formal que conserva actualmente, evolucionando de un rito religioso a un certamen de identidad cultural.
En sus etapas iniciales, el evento se desarrollaba en el Paseo de la Viga. Sin embargo, en el año 1955, la sede se trasladó de forma definitiva a la zona de Xochimilco. Técnicamente, el certamen no opera bajo los estándares de un concurso de belleza convencional; las participantes fungen como voceras de sus comunidades, evaluando su capacidad de oratoria y conocimiento sobre la historia y los problemas sociales de sus demarcaciones de origen.
Participación de las alcaldías de la zona ejidal
Aunque Xochimilco es el recinto sede, la convocatoria abarca a las 12 alcaldías que integran la zona ejidal de la Ciudad de México. Las concursantes representan a Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Coyoacán, Cuajimalpa, Magdalena Contreras, Milpa Alta, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Iztacalco, Tláhuac, Tlalpan y la propia Xochimilco. Para el proceso de selección actual, la organización registró la participación de 60 mujeres.
Este certamen documenta la permanencia de la cultura rural dentro de la mancha urbana de la capital. La infraestructura de transporte y seguridad de la Ciudad de México coordina operativos especiales durante los ocho días de la feria para facilitar el arribo de visitantes desde puntos como Naucalpan y Chimalhuacán. La Flor Más Bella del Ejido se consolida como un motor de turismo local y una plataforma para la exhibición de la música tropical y las tradiciones populares mexicanas.
Apple habilita la función Tap to Pay en México: Especificaciones técnicas y modelos compatibles
La empresa tecnológica Apple formalizó el despliegue de su herramienta “Tap to Pay” en territorio mexicano, una funcionalidad que permite a los dispositivos iPhone actuar como terminales de punto de venta para aceptar pagos electrónicos. Esta implementación técnica elimina la necesidad de hardware adicional, como lectores de tarjetas externos, utilizando la tecnología de comunicación de campo cercano (NFC, por sus siglas en inglés) integrada en los dispositivos móviles.
La introducción de esta tecnología en México responde a una tendencia global de digitalización de las transacciones comerciales. Técnicamente, la función permite que negocios de diversos tamaños acepten pagos provenientes de tarjetas de crédito y débito sin contacto, así como de carteras digitales y otros dispositivos inteligentes, mediante un proceso de proximidad física entre el emisor del pago y el receptor.
Requisitos de hardware y modelos de iPhone compatibles
Para la ejecución de la función Tap to Pay, el sistema requiere especificaciones técnicas presentes únicamente en versiones recientes del hardware de Apple. La compatibilidad inicia a partir del modelo iPhone XS, lanzado originalmente en 2018, y se extiende a todas las generaciones posteriores. Los dispositivos deben contar con el chip NFC operativo y estar actualizados a la versión más reciente del sistema operativo iOS disponible en la región.
La lista técnica de modelos que soportan esta función incluye:
iPhone XS, XS Max y XR.
Serie iPhone 11 (estándar, Pro y Pro Max).
Serie iPhone 12 (mini, estándar, Pro y Pro Max).
Serie iPhone 13 (mini, estándar, Pro y Pro Max).
Serie iPhone 14 (estándar, Plus, Pro y Pro Max).
Serie iPhone 15 (estándar, Plus, Pro y Pro Max).
iPhone SE de segunda y tercera generación.
Los modelos anteriores al iPhone XS, aunque poseen tecnología NFC para realizar pagos mediante Apple Pay, no cuentan con la arquitectura de seguridad y procesamiento necesaria para funcionar como receptores de transacciones bajo este protocolo específico.
El mecanismo técnico de funcionamiento y el papel del NFC
El funcionamiento de Tap to Pay se basa en el protocolo de comunicación inalámbrica de corto alcance. Cuando un comerciante inicia una transacción a través de una aplicación de pago compatible, el iPhone activa el sensor NFC ubicado en la parte superior trasera del dispositivo. Al aproximar una tarjeta con tecnología contactless o un dispositivo móvil con una billetera digital activa, se establece un intercambio de datos encriptados que dura fracciones de segundo.
Técnicamente, Apple no opera como el procesador de la transacción financiera. La función opera como una interfaz de programación de aplicaciones (API) que se integra con plataformas de pago ya establecidas en México. Empresas como Clip, Adyen, Prosa y diversos bancos locales han iniciado la integración de esta tecnología en sus propias aplicaciones. Por lo tanto, el usuario que desea cobrar debe poseer una cuenta activa con uno de estos proveedores de servicios financieros para que el dinero sea procesado y depositado en sus cuentas bancarias.
Procedimiento técnico para habilitar el cobro en el dispositivo
Para que un usuario pueda utilizar su iPhone como terminal de cobro, debe seguir un protocolo técnico establecido:
Verificar que el dispositivo sea un iPhone XS o posterior con la última versión de iOS.
Descargar e instalar una aplicación de cobro de un proveedor de servicios de pago que soporte la API de Tap to Pay en México como Mercado Pago.
Configurar la cuenta comercial dentro de la aplicación elegida.
Al momento de realizar una venta, seleccionar la opción de cobro con tarjeta en la aplicación.
Solicitar al cliente que aproxime su tarjeta o dispositivo al área del sensor NFC del iPhone.
Una vez confirmada la lectura, el sistema emite una señal visual y sonora que indica que la transacción ha sido enviada al procesador de pagos para su autorización final. Este flujo de trabajo técnico estandariza la experiencia de cobro y reduce los tiempos de espera en el punto de venta.
Hidalgo Beer Fest 2026: Especificaciones técnicas, logística y oferta cultural del evento
La industria de la cerveza artesanal en la región central de México proyecta la realización del Hidalgo Beer Fest 2026, un encuentro que reúne a productores, especialistas y consumidores del sector.
La organización técnica del festival contempla la participación de más de 50 casas cerveceras, las cuales exhiben productos elaborados bajo diversos métodos de fermentación. El programa integra áreas de exposición, un pabellón gastronómico y foros dedicados a la difusión de la cultura cervecera, con un enfoque en el consumo responsable y el conocimiento de los insumos básicos: agua, malta, lúpulo y levadura.
Clasificación técnica de estilos y procesos de elaboración
El Hidalgo Beer Fest 2026 centra su propuesta en la diversidad de estilos reconocidos internacionalmente. Los asistentes tienen acceso a variedades de baja fermentación, como las Lager y Pilsner, así como a estilos de alta fermentación que incluyen India Pale Ale (IPA), Stout, Porter y Amber Ale. Cada expositor dispone de fichas técnicas que detallan el Índice de Amargor (IBU) y el Grado de Alcohol por Volumen (ABV) de sus etiquetas.
Un aspecto técnico relevante en la producción hidalguense es la incorporación de ingredientes locales en las recetas artesanales. El uso de miel de agave, frutos de temporada y granos endémicos permite una diferenciación organoléptica en el mercado nacional. El festival opera como un centro de intercambio técnico donde los maestros cerveceros explican los procesos de maceración y los tiempos de maduración necesarios para alcanzar los perfiles de sabor específicos de cada variante.
Impacto en el sector servicios y turismo de proximidad
La realización del festival genera una activación técnica en la cadena de suministros del sector servicios en Hidalgo. La ocupación en establecimientos de hospedaje registra incrementos en las zonas aledañas al recinto durante el fin de semana de la actividad. El festival funciona bajo un modelo de turismo de proximidad, atrayendo a un segmento de la población que busca opciones recreativas fuera de los centros urbanos tradicionales pero con facilidades de retorno inmediato.
La Secretaría de Turismo local colabora en la difusión de rutas que vinculan el festival con los Pueblos Mágicos cercanos. Este proceso técnico de gestión turística busca prolongar la estancia de los visitantes y diversificar la derrama económica hacia otros sectores, como la artesanía y la gastronomía tradicional. El Hidalgo Beer Fest se consolida así como un motor de desarrollo regional que utiliza la cerveza artesanal como eje de convocatoria masiva.
Richie Ray y Bobby Cruz sitúan el origen del término “Salsa” en Venezuela
Los músicos Richie Ray y Bobby Cruz establecieron, a través de un testimonio directo, que la denominación del género musical conocido como “Salsa” tuvo su origen en Venezuela durante la década de 1960. Según la declaración de los artistas, el nombre surgió de manera accidental durante una entrevista radiofónica con el locutor Phidias Danilo Escalona, tras la búsqueda de una etiqueta descriptiva para el sonido híbrido que la orquesta ejecutaba en ese periodo.
Richie Ray explicó que el término no fue una construcción premeditada por la industria discográfica, sino una respuesta técnica a la complejidad de los ritmos que integraban en sus composiciones. En aquel momento, la música de la agrupación presentaba una fuerte influencia de jazz fusionada con estructuras rítmicas del Caribe, lo que dificultaba su clasificación dentro de los géneros tradicionales como el mambo, la pachanga o el guaguancó.
El papel de Phidias Danilo Escalona en la denominación del género
La figura central en la difusión del término fue Phidias Danilo Escalona, un locutor venezolano conocido profesionalmente como “El Loco Phidias”. Escalona conducía un programa de radio con altos niveles de audiencia en Venezuela, espacio que servía como plataforma principal para la música afroantillana de la época. Durante una de las visitas de la orquesta de Richie Ray y Bobby Cruz al país, el locutor cuestionó a los músicos sobre la naturaleza técnica de su propuesta sonora.
Bobby Cruz narró que Escalona detectó que la música de la agrupación no se ajustaba estrictamente a los patrones del mambo o la pachanga. Ante la pregunta directa del locutor sobre qué era lo que estaban tocando, Richie Ray, quien nació en Brooklyn y tenía el inglés como lengua materna, sugirió a Bobby Cruz que le explicara que su música era “como el ketchup”. Esta referencia culinaria buscaba describir una mezcla de ingredientes que potenciaba el sabor de la base rítmica.
La transición técnica del “Ketchup” a la “Salsa”
La barrera lingüística jugó un papel determinante en la creación del nombre. Richie Ray utilizó la palabra “ketchup” para referirse a la salsa de tomate condimentada común en los Estados Unidos. Bobby Cruz tradujo la idea al locutor, quien, al no estar familiarizado con el término en inglés, adaptó el concepto al idioma español. Phidias Danilo Escalona anunció entonces a su audiencia: “La música de Richie Ray y Bobby Cruz se llama Salsa”.
Este evento coincidió con el lanzamiento del tema “Jala Jala”, el cual presentaba una estructura de descarga que permitía la improvisación y el lucimiento técnico del piano de Richie Ray. La adopción del nombre por parte de Escalona en su programa “La Hora de la Salsa” generó un efecto multiplicador en la audiencia venezolana, que comenzó a identificar toda la música con estas características bajo esa etiqueta comercial y descriptiva.
La influencia del jazz y la formación técnica de Richie Ray
El sonido que motivó la creación del nombre se fundamentaba en la formación académica de Richie Ray. El pianista integró elementos de la música clásica y el jazz neoyorquino en la clave caribeña. Esta mezcla técnica producía una sonoridad más agresiva y urbana que la de las orquestas de la década de 1950. La instrumentación de la orquesta, que enfatizaba el uso de las trompetas y un piano con tumbaos complejos, requería una nueva denominación que la diferenciara del sonido tradicional cubano o puertorriqueño.
Bobby Cruz señaló que la música que estaban haciendo era “más loca” que los estándares de la época, lo que justificaba la búsqueda de un nombre que englobara esa diversidad de influencias. La etiqueta “Salsa” permitió a la industria discográfica agrupar diversos ritmos bajo una sola marca, facilitando su comercialización internacional en los años posteriores, especialmente con el auge del sello Fania Records en Nueva York.
El impacto de la radio venezolana en la industria musical
El testimonio de los músicos subraya la importancia de la radio venezolana como motor de tendencias en la música tropical. En un periodo donde la televisión no era el medio principal de consumo para estos géneros, el programa de Phidias Danilo Escalona funcionaba como el centro de validación para las orquestas internacionales. La aceptación del término “Salsa” en Venezuela fue el primer paso para su estandarización en el resto del continente y en los Estados Unidos.
Richie Ray y Bobby Cruz confirmaron que, aunque el movimiento se consolidó posteriormente en Nueva York, la chispa inicial del nombre ocurrió en territorio venezolano. Esta precisión histórica busca otorgar el crédito correspondiente al locutor y al público de Venezuela, quienes fueron los primeros en adoptar y difundir la palabra que hoy define a todo un movimiento cultural y musical a nivel global.